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El dogging, o como se conoce en España, cancaneo, es una práctica que nació en Inglaterra no hace mucho tiempo que consiste en copular al aire libre, tanto en coches como en bosques pero siempre en lugares apartados, donde los asistentes pueden mirar, o bien participar, según los gustos de los participantes. Dado que se hace en lugares aislados y fuera de cualquier mirada extraña, algunos consideran que queda totalmente fuera de la consideración de exhibicionismo. El número de asistentes a estas reuniones suele ser elevado, rozando la orgía. El éxito de ésta práctica radica en que los asistentes no se conocen sino que se han citado por internet en un lugar concreto de su ciudad o pueblo para llevarla a cabo. Este contacto previo se hace a través de foros, exclusivamente dedicados al efecto y con total seriedad.

Se trata de una práctica sexual nacida en Gran Bretaña en la década de los 70, donde, según la escritora Jane White, se le dio este nombre porque los que peinaban parques en busca de experiencias calientes parecían pasear perros invisibles (dog, en inglés); pero otros aseguran que el término proviene del canino comportamiento de estos sátiros en sus vagabundeos nocturnos, al practicar sexo en lugares públicos.

El dogging es un eufemismo británico para referirse a tener sexo en un lugar público, o bien, mirar a otros mientras lo hacen. El escenario se sitúa en torno a parques, merenderos y estacionamientos. Generalmente se practica dentro de los coches, pero también son muy utilizadas las mesas de las áreas de descanso. Los participantes son exhibicionistas (en la medida que no les incomoda ser observados) que practican sexo consentido ante voyeuristas, los cuales pueden llegar a participar en trío o en intercambio de parejas. Los foros de internet, mensajes en celulares o correos electrónicos, son los medios para organizar y enterarse de la sesiones.

Durante muchos años, el dogging fue una parafilia de culto, practicada por un puñado de excéntricos cuyos encuentros o eran fortuitos o se organizaban mediante el intercambio de tarjetas o el boca a boca. Gracias a internet, el 60% de los parques británicos son hoy verdaderos focos de cancaneo, y la costumbre se ha extendido por Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, Italia, Irlanda, Estados Unidos, Canadá y España.

Aunque el término dogging se originó para describir a los hombres que espiaban a las parejas que tenían coito al aire libre, no ha sido hasta ahora cuando ha adquirido connotaciones de tipo organizativo. Según estudiosos de este movimiento, el 60% de parques naturales británicos se encuentran afectados por este fenómeno. Se calcula que existen 20,000 personas registradas en el Reino Unido que forman parte de estos grupos. Los participantes suelen ser parejas heterosexuales en busca de aventura, con edades comprendidas entre los 30 y los 50; mientras los voyeuristas suelen ser hombres maduros, de clase media y muchos de ellos casados.

Cómo se organizan

El primer contacto se realiza a través de foros abiertos en internet exclusivamente con este objetivo. Cuando fecha y lugar están acordados, el correo electrónico y los mensajes a través del teléfono móvil se convierten en los medios. A través de ellos se comunican cambios de última hora e incluso se intercambian fotos de personas y lugares donde se va a producir el encuentro.

Una vez localizada una reunión, siempre hay que tener en cuenta a quién se cita para asistir. Es un error mandar de forma indiscriminada un mensaje convocando a todos los conocidos. Hay que realizar una selección en función del tipo de reunión, puesto que muchas se han suspendido por exceso de público masculino y escasas parejas de doggers. También ha habido casos en que las reuniones no han coincidido con los gustos sexuales del participante (“hetero”, “homo” o “bi”), por eso es fundamental informarse del tipo de sesión para evitar sorpresas desagradables. Cuando ya se conoce a gente dentro de este ambiente es habitual intercambiar tarjetas para formalizar sucesivos encuentros de forma más íntima, sobre todo cuando ambas partes han quedado satisfechas mutuamente.

Existe otro tipo de cancaneo llamado “dogging virtual”. A través de los teléfonos móviles con cámara u otro tipo de dispositivos de similares características se hace partícipes visualmente de las sesiones a personas que físicamente no pueden estar allí. Este tipo de cancaneo, capaz de traspasar fronteras, limita la participación al voyeurismo aunque, aseguran, es igual de excitante y menos arriesgado.

Las señales del dogger

Cuando el sexo es practicado dentro de los coches, los doggers tienen sus propios códigos de señales, que determinan la forma de participación de los exhibicionistas: pasiva o activamente.

v Juegos de luces:

ü Encender las luces, interiores y/o exteriores de forma intermitente: significa, básicamente, que son doggers.

ü Dejar la luz interna encendida: desean ser observados.

v Ventanas y puertas:

ü Dejar entreabierta la ventana del coche: está permitido mirar e incluso tocar.

ü Abrir la puerta del coche: se permite participar. También pueden ser invitados de forma verbal.

La seguridad

El cancaneo no sólo es diversión y juegos. La policía de Reino Unido señala el incremento de asaltos, violaciones, robos y chantajes como consecuencia de esta práctica sexual. Por ello, los doggers ofrecen una serie de consejos para mantener la integridad física y el anonimato después de estas reuniones. A saber:

1. Antes de llegar a una reunión se deben guardar todos los objetos de valor en un lugar seguro. Mucho mejor si no se acude con ellos a las sesiones.

2. Se debe evitar tener a disposición de gente desconocidas agendas o teléfonos donde se les pueda de alguna manera localizar.

3. De vuelta a casa, cerciorarse de no tomar la ruta directa, por si acaso algún oportunista decide seguirnos. Lo mejor es dar un rodeo.

10 reglas de oro para ser un buen dogger

1. Ir preparado para el sexo seguro. A esta práctica se le ha atribuido el aumento de enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, VIH, sífilis y hepatitis, en zonas donde se han detectado un mayor número de doggers, además de un incremento de embarazos no deseados. Por ello, hay que acudir a estos encuentros siempre con condón. También es aconsejable el uso de toallitas húmedas, para mantener la higiene.

2. Mantenerse fuera de la vista de niños y transeúntes ajenos.

3. No bloquear la vista del vecino. Siempre tendrá prioridad el primero en llegar.

4. Limitarse a mirar hasta ser invitado. Para ello se necesita el permiso explícito verbal (o a través de las señales) de los implicados. Nunca hay que insistir en participar en algo a lo que no ha sido invitado: un no es un no.

5. La presencia cuenta. La buena presencia es muy importante para tener éxito en este tipo de reuniones.

6. Honrar el anonimato del vecino. Un dogger nunca chantajea ni compromete la intimidad de sus colegas.

7. Respetar la propiedad pública y privada. Un dogger no es un vándalo, por lo tanto hay que cuidar los parques naturales y los estacionamientos donde se produzcan los encuentros. Además, hay que limpiar todo lo que se ensucie después del encuentro: condones usados, restos de ropa o cualquier material desechable, se eliminará a las papeleras.

8. Un buen dogger respeta las leyes de tráfico tanto en carretera como en el aparcamiento. No se permiten comportamientos imprudentes con los vehículos y el estacionamiento se realizará siempre con el freno de mano puesto.

9. Todos los participantes acudirán de forma voluntaria. Es importante denunciar en los foros dogger casos en los que haya coacción para practicar el cancaneo

10. Hay que tener cuidado con las leyes de cada país. Cada país mantiene sus propias leyes en lo que se refiere a practicar el sexo al aire libre.

Lo que está por venir: el toothing

Los británicos han inventado otra nueva forma de mantener contactos sexuales. Esta práctica combina el bluetooth y el sexo casual. El escenario son lugares públicos (trenes, aeropuertos, bares…). Se comunican a través de teléfonos móviles y PDAs con conexión bluetooth. Aunque las posibilidades de encontrar a gente con esta conexión así como dispuestas al sexo casual y rápido parecen remotas, ya existen miles de toothers por trenes y aeropuertos de diferentes ciudades. Incluso existen foros y blogs sobre este tema.

Fuentes http://www.nodo50.org/tortuga/

http://www.adn.es/sexo

Una investigación realizada en Estados Unidos arroja que un acto sexual satisfactorio sólo debe durar entre 3 y 13 minutos.

Los resultados fueron obtenidos por científicos de la Universidad de Penn State, en Pensilvania, quienes realizaron una encuesta con miembros estadounidenses y canadienses de la Sociedad de Investigación y Terapia Sexual.

De acuerdo con los datos obtenidos por psicólogos, médicos, trabajadores sociales, enfermeras y terapeutas familiares y matrimoniales, publicados por la revista Journal of Sexual Medicine, un acto sexual “adecuado” dura de 3 a 7 minutos, uno “deseable” de 7 a 13 minutos, uno “demasiado corto” de 1 a 2 minutos y uno “demasiado largo” de 10 a 30 minutos.

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Algunos investigadores explicaron que la interpretación de un hombre o de una mujer acerca de su funcionamiento sexual y el de su pareja está fundada en creencias personales basadas parcialmente en los mensajes de la sociedad, de acuerdo con el portal de la BBC.

Los autores del estudio buscan disipar fantasías erróneas y alentar a hombres y mujeres a conocer, con datos reales, qué es un acto sexual aceptable con el fin de evitar disfunciones.

Otro de los beneficios del estudio, será para las personas que están preocupadas porque creen que no pueden alcanzar una duración que consideran ideal del acto sexual.


                         Fuente   http://www.eluniversal.com.mx/notas/495047.html

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v     Las mujeres que comen chocolate se excitan más. Sí, no es un mito. Muchos estudios avalan la idea que la ingesta de este dulce permite una estimulación más directa de las terminaciones nerviosas.

v   Los hombres con pareja se masturban más. El hecho tiene una explicación fácil: como tienen habitualmente más relaciones sexuales producen más testosterona y, al producir más testosterona, se excitan más. Vamos, un círculo vicioso.

v     El hombre puede conseguir una erección completa en 10 segundos. Las erecciones en los hombres pueden producirse por un simple impulso visual. Las mujeres, sin embargo, suelen necesitar otro tipo de estímulos menos relacionados con la imagen.

v  El 1% de las mujeres llega al orgasmo sólo con la excitación de los pezones.

v  El 5% de las mujeres es alérgica al semen. Con un preservativo la mayoría de ellas tienen su problema controlado.

v   Una de cada diez personas es asexual. Un 10% de la población no siente ningún tipo de atracción por ningún género, ni masculino, ni femenino. Vamos, que no se excitan con el contacto con otros seres humanos sean del sexo que sea.

v  En una excitación, el clítoris dobla su tamaño. La vagina se expande y el punto G puede llegar a ser del tamaño de una almendra.

v     El corazón puede llegar a 180 pulsaciones por minuto durante un orgasmo.

v   Hasta que son jóvenes adultos, los hombres pueden llegar a experimentar 10 erecciones diarias. La razón es hormonal: sus niveles de testosterona suelen ser muy altos, hasta que maduran.

v     El 48% de las consultas al médico de cabecera acerca de sexualidad son sobre disfunción eréctil. La siguiente consulta más común es la eyaculación precoz.

 

                                                              Enviado por silviasady al grupo Cachondeando en México

 

                                                                                       Enviado por silviasady a elgrupodekatty

 

Cuenta la leyenda griega que Afrodita esperaba un hijo de Zeus (en otras versiones el padre era Dionisio) y Hera en represalia tocó su vientre provocando el nacimiento de Príapo, un niño deforme, con un enorme falo erecto. Afrodita avergonzada, lo abandonó en un monte y el niño fue criado por campesinos. Príapo es un dios rústico, asociado a la fecundidad y forma parte de los tantos ritos antiguos de origen falocéntrico y patriarcal. Gran cantidad de ceremonias religiosas, acompañadas de danzas y ritos, testifican la importancia que los pueblos primitivos daban a la función del pene, como símbolo de poder y masculinidad.

Hasta la actualidad perdura la creencia popular de que tener un pene grande es motivo de superioridad sexual. Se asocia su gran tamaño con una potencia y virilidad mayor ¿De dónde proviene esta creencia? Tiene raíces muy antiguas, las cuales se remontan a los orígenes de la humanidad. Numerosos pueblos primitivos padecían de numerosas guerras entre los diversos pueblos y el hombre se hizo indispensable para la reproducción, porque cuando estos abandonaban sus pueblos para dedicarse a los combates, la baja de la población era considerable. Así que las mujeres no quedaban embarazadas y en aquellos tiempos, con una taza de mortandad muchísimo más alta que la actualidad, la procreación era importante para la supervivencia de la especie.

El hombre promedio llegaba a los 35 años de edad, pereciendo en la caza o por numerosas infecciones. El promedio de vida de las mujeres llegaba hasta los 30 años, porque fallecían en los partos o por su dura vida en la recolección de frutos. Es así que se requería de una procreación mayor en los primeros tiempos de la humanidad. La psicóloga Lucía Gorra señala que “En la prehistoria el hombre tuvo que volverse un guerrero para proteger sus bienes. La mujer, a cambio de ser cuidada, cedió su relación de igualdad y libertad sexual, restringiéndose al ámbito del hogar e hijos”. Como consecuencia, surge la cultura patriarcal y falocéntrica, la cual centraba el poder de los individuos masculinos, basando su poder en su importancia reproductora y guerrera.

El pene es un órgano externo, con función doble: sirve para realizar el acto sexual y para orinar. Ambos usos trabajan de manera independiente. Exteriormente está formado por tres partes básicas: el glande, el cuerpo y la base. El glande es la “cabeza”, la parte más sensible y está dotado de terminaciones nerviosas que pueden ser estimuladas mediante toques suaves o presiones más intensas. El cuerpo, aunque menos sensible que el glande, es la parte que alcanza mayor tamaño durante la erección. Internamente el pene está formado por tres cilindros: el cuerpo esponjoso y el cuerpo cavernoso. Cuando se produce una gran erección, el cuerpo cavernoso acumula una gran cantidad de sangre y se endurece. En estado de erección suele alcanzar una dimensión de 15 cm. Muchos hombres se preocupan porque esperan que dicho tamaño sea lo mayor posible, por la creencia popular que mientras más grande, la mujer va a sentir más placer. El promedio de medida fluctúa entre 12 a 15 cm. aproximadamente.

Si bien es cierto que muchas mujeres muestran un mayor interés por un pene relativamente grande, esto obedece únicamente a motivos psicológicos. Su estimulación erótica es subjetiva, no objetiva, ¿Por qué? Porque el tamaño del pene no es lo fundamental en la satisfacción sexual. Al respecto también se arrastran viejas creencias, muchas de ellas respaldadas por los inicios del psicoanálisis. Ahí tenemos la envidia fálica de Freud, para quien la mujer era un hombre castrado, ideas ampliamente superadas y que ahora están en desuso.

Además, el tamaño del pene en muchos casos es relativo. Master y Johnson, gracias a sus numerosos estudios, han observado que existen penes aparentemente grandes en estado de flacidez y que en su erección, su tamaño no se extiende en demasía. Por el contrario, penes pequeños en estado de flácido, durante su excitación obtienen una extensión mayor. Esto quiere decir que en el estado de erección coexisten muchas diferencias significativas. ¿Y un hombre gracias a cremas o inyecciones puede conseguir un mayor tamaño de su órgano sexual? La respuesta es no.

No existen medicinas, ni ejercicios que hagan crecer el tamaño del pene. Lo que si tenemos en el mercado son productos cuyo uso favorecen a una mayor irrigación de la sangre en los cuerpos cavernosos, consiguiendo en determinados casos una mejor erección, pero eso es todo. Cada hombre debe tener presente que, en líneas generales, con su pene erecto, con sus respectivas medidas y particularidades, es capaz de ofrecer una satisfacción sexual plena a su pareja con los recursos eróticos que éste posee y cómo se conduzca emocionalmente durante y después de la relación sexual.

En la mujer, las zonas internas de la vagina casi están desprovistas de terminaciones nerviosas, de manera que la estimulación en los tercios profundos tiene poca importancia.
Las zonas más importantes para la recepción de estímulos táctiles están alrededor del clítoris, en el mismo clítoris, en los labios mayores, menores; así como en el tercio externo de la vagina. Además, la elasticidad de la vagina permite acomodarse a cualquier tamaño de miembro y las zonas más profundas se dilatan a tal punto que se pierde el contacto con el mismo durante el orgasmo. Complementariamente , está el punto G, descrito como un pequeño poroto, en forma de moneda pequeña, ubicado en la pared anterior a la vagina (entre los montes y el ombligo) y esto está a menos de cuatro cm., más fácilmente estimulable con la ayuda de los dedos.
Todo esto indica que en los puntos eróticos más importantes, no se necesita de un pene demasiado grande.

Por otro lado, ciertas mujeres prefieren un miembro no tan grande, por preferir en sus prácticas sexuales tanto el sexo oral como el anal. Beverly Whipple (coautora del punto G) hizo un estudio minucioso de la conducta sexual femenina y señaló que si bien la práctica anal, no está entre las variantes más requeridas por la mujer, por el contrario el sexo oral (fellatio) está entre la más solicitada. Ambos recursos serían demasiado incómodos y requerirían de cierta destreza con aparatos genitales demasiado grandes.

Finalmente, está la propia aceptación de nuestro cuerpo como una parte de nosotros. No existe ningún órgano sexual igual a otro. Todos tienen sus diferencias y particularidades. Hay idealizaciones, fruto de la cultura que a veces no encuadran con la realidad de nuestros cuerpos.

Nuestros genitales tienen sus propias características y debemos aprender a aceptarlos como partes únicas y fundamentales de un órgano que es la base fundamental de sensorialidad y contacto íntimo con el otro.

“No te vayas a casar si no hay química entre ustedes”, aconsejan muchas personas - ¿El motivo? Tal parece ser que ese factor es fundamental para que una relación sea exitosa o no, sobre todo en el terreno sexual.

Todo parece venir de las feromonas, sustancias químicas inodoras que nuestro cuerpo produce y tienen como única misión afectar nuestro comportamiento sexual y atraer al sexo opuesto. Éstas son captadas por el órgano vomeronasal (OVN), ubicado en nuestra nariz. A partir de ello, hay científicos que aseguran que los individuos -y los animales- con mayor secreción de esta hormona son más atractivos y respetados.

Clave
Según explica la doctora. Winnifred Cutler, (en un extracto del boletín de noticias: Conexión de la salud para Mujeres. Women’s Health Connection, PO Box 6338, Madison WI, 53716, EUA), en 1979 ya se había descubierto la existencia de la feromona humana. “El descubrimiento de las feromonas humanas del sexo apareció internacionalmente en artículos de primera página, cuando mis colegas y yo tuvimos éxito en la aceptación par-repasada para publicación en diarios científicos en 1986. Proporcionamos a la prueba que las mujeres y los hombres emitieron feromonas a la atmósfera y mostramos que las feromonas extraídas se podrían recoger, congelar durante un año, deshelar y después aplicar en el labio superior de recipientes para imitar algunos de los efectos feromonales encontrados en naturaleza”, expresa.

El tema químico tiene gran relevancia concuerda la experta Kim Painter. “Los productos químicos en los cuerpos de los hombres pueden causar a sus socios del sexo femenino ser más fértiles, tener ciclos menstruales más regulares y una menopausia más suave, demuestra una investigación. Y las mujeres que tienen relaciones sexuales con hombres por lo menos una vez por semana benefician el máximo de los productos químicos, que supuestamente funcionan por medio del sentido del olor”. A este respecto la doctora Cutler agrega: “La parte emocionante es el efecto que tenemos uno a la otra”.

Las investigaciones de la doctora Cutler, demuestran que las mujeres son afectadas por las feromonas y de hombres y de mujeres.Las mujeres con ciclos menstruales inusualmente largos o cortos consiguen los ciclos más cercano-al-promedio después de inhalar regularmente la esencia masculina, descrita como un compuesto del sudor del varón, las hormonas y los olores naturales del cuerpo. Las mujeres en contacto con la esencia femenina de otra mujer menstruaron en el mismo tiempo después de algunos meses, confirmando un fenómeno largo-observado que las mujeres que viven juntas menstrúan en el mismo tiempo. Otros estudios de Cutler muestran que las mujeres que tienen relaciones sexuales con los hombres por lo menos una vez por semana tienen ciclos menstruales regulares y pocos problemas de la fertilidad y de la menopausia, gracias a la exposición a las feromonas.

Los besos
Incluso, el asunto puede evidenciarse a través de los besos. Durante un beso de alta intensidad aumentan los niveles de dopamina (sustancia asociada con la sensación de bienestar) y de testosterona (hormona asociada al deseo sexual), y las glándulas adrenales segregan adrenalina y noradrenalina, que aumentan la presión arterial y la frecuencia cardiaca.


A la vez, la glándula pituitaria, situada en la base del cerebro, libera oxitocina, mágica hormona que, además de hacernos sentir como flotando, dicen que ha ayudado bastante a la perpetuación de la especie humana. El cóctel resultante es una experiencia tan turbadora que, para muchos, supera al propio acto sexual. Ojo que “muchos hombres son demasiado agresivos, ásperos, precipitados e incultos cuando besan. No conocen las cuatro P: paciencia, pasión, parsimonia y presión adecuada, por lo que dejan pasar gran parte del placer. Además, ponen demasiado énfasis en el beso francés (con lengua incluida), y se lanzan a él con demasiada rapidez. Los auténticos expertos son más sofisticados, y procuran no distraer la atención de su pareja o dar, burdamente, la impresión de que el beso es una formalidad para llegar a algo más”, explica David D. Coleman, autotitulado experto en besos.

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Según las estadísticas, un gran número de mujeres ha fingido orgasmos e, incluso, algunas de esta gran lista jamás han experimentado el clímax en su vida erótica; sólo -cuando lo creen conveniente- gritan, patalean y se retuercen para hacerle creer al otro que ha cumplido con su papel de buen amante.

En un artículo de una columnista española se comentó que los sexólogos -no dice quiénes- argumentan que fingir un 10 % de los orgasmos no está mal, si el 90 % restante es efectivo. Es como cuando le dices a tu pareja que su vestido le queda bien, aunque la verdad le va horrible, ésa es una “mentira piadosa” para no lastimar al otro. La pregunta es ¿se vale pensar en no lastimar al otro mientras te lastimas?
Orgasmo
No creo que fingir ni un 10 % sea la solución
Es interesante descubrir cómo los hombres que van por el mundo de “súper amantes” tienen tan poca información sobre la sexualidad femenina. La mayoría están seguros de que las mujeres con quienes tienen relaciones eróticas disfrutan del sexo. ¿Por qué? La cuestión está en la falta de comunicación entre ambas partes.
Hablar de sexo
En una reunión con varones me preguntaban que cómo podían saber si sus parejas fingían un orgasmo. Mi respuesta fue contundente: pregúntale. Todos comenzaron a reírse porque no les pareció lógica ni adecuada mi contestación ¿cómo iban a preguntarle algo así? Como tampoco les cuestionan si han tenido un orgasmo, todo queda en el entendido de que si gritó y pataleó lo ha conseguido.
Por otra parte, las mujeres han sido educadas para dar y no recibir, por obviedad el placer sexual no iba a ser la excepción. También existen otras que ya “alejadas de prejuicios” exploran su vida sexual sin tapujos, pero tampoco son capaces de decirle al otro “no terminé” porque sería defraudarlo, hacerle sentir mal. Es seguir con la retórica de que si a alguien le toca sufrir es a la mujer.
Si las mujeres prefieren seguir fingiendo para no lastimar a su pareja, el otro jamás se dará cuenta y seguirá pensando que sus encuentros eróticos están bien. Lo mejor es hablar y comunicar que no se ha alcanzado el clímax sexual, así, ambos pueden encontrar soluciones:
• El orgasmo no es lo único en un encuentro sexual, la satisfacción está en todo lo que conlleva el encuentro erótico.
• Si él terminó antes puede masturbar a la pareja o ayudarla con juguetes sexuales para que ella también alcance uno o varios orgasmos.
• Ni hombres ni mujeres saben cómo se alcanza el orgasmo femenino. No saben que el clítoris es una fuente de placer increíble y algunas mujeres requieren de su estimulación para sentir el placer máximo de la relación sexual.
• Algunas mujeres indican que a veces, cuando a penas comienzan a sentir excitación, el otro cree que eso es un orgasmo y termina, sin darles ninguna consideración. Como los hombres al eyacular pasan por un periodo refractario, es decir, no les agrada continuar con la estimulación, es importante platiquen en pareja sobre qué harán si él tiene un orgasmo antes. Buscar la forma de que ambos se satisfagan.
• Es mejor para ambos miembros de la pareja decir “no quiero un encuentro erótico” que fingir desearlo y lo peor, mentir en la satisfacción sexual.
Fingir no nos hará mejores parejas sino más frustradas. El “no pasa nada” puede costar demasiado caro. Mejor, en lugar de gritar espectaculares gemidos de insatisfacción, hablar en voz calmada y pausada antes del encuentro erótico puede llevarlos a los dos a la satisfacción mutua.
Por

Enviado por silviasady@yahoo.com.mx

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La gallinita ciega: véndale los ojos con un pañuelo de seda y que no sepa por dónde esperar tu ataque. Se tendrá que concentrar en lo que siente y el jueguito en cuestión lo pondrá cardíaco. No te prives de nada, bésalo y acarícialo por donde menos lo espere.

La dulce espera: la intensidad del orgasmo es directamente proporcional a la excitación. Pues tortúralo parando en seco cuando esté a punto de alcanzar el clímax de placer. Al principio tal vez se queje, pero después de dos o tres veces de haberlo sometido a esta “dulce” tortura, cuando finalmente dejes que toque las puertas del placer, la sensación será mucho más intensa y profunda.

El espejismo de placer: una imagen vale más que mil palabras, ¿no?. Pues pon un espejito mágico cerca de vuestro lecho para que los dos puedan controlar de cerca sus movimientos y disfruten de la versión de sus cuerpos enlazados por la pasión.

Amor culinario: márcate un punto y decora tu sexo con su postre preferido. Otra sensación muy gustosa es extender crema por sus labios y besarlo así. La textura hará que el contacto sea realmente inolvidable.

De aquí ¡no te escapas!: una vez que esté en tu interior, contrae tus músculos vaginales. Esta sensación multiplicará su placer. Puedes jugar a contraer y dilatarlos cuando esté dentro de ti. Hay doctrinas hindúes que aseguran que así, sin más movimiento, se puede llegar a alcanzar el orgasmo. Seguramente no llegarán a tanto, pero será divertido y aumentarás su placer. Para perfeccionarte en esta técnica puedes hacer gimnasia vaginal, es decir contraer y distender los músculos de esta zona. Es un ejercicio sencillo que puedes realizar en cualquier lugar y que, además, mejorará tu orgasmo.

Átame: Átalo a tu cama. No se trata de un sentido figurado, sino literal. Utiliza pañuelos para sujetarlo a tu cabecera impidiéndole que se mueva mientras decides como enloquecerlo. También puedes jugar, hacerlo esperar tus caricias hasta la exasperación, rozar su cuerpo con tus pechos…no hay tortura más dulce que esta.

Piérdete en su pecho: ellos se pasan el día especulando con nuestros pechos, su volumen, su forma, etc. En cambio, nosotras parece que a veces ni nos fijamos en que ellos también tienen. Sus pezones son una zona de alto voltaje que aceptará de buen grado cualquier tipo de caricias, sobre todo cuando están excitados.

¡Ropa fuera!: desnudarse es todo un arte que puedes perfeccionar montándole un striptease. Si lo hace, no te apures, desnúdate con calma, acariciándote el cuerpo, haciéndolo esperar cada prenda y con música de fondo.

Arroz a la cubana: ¿has oído hablar alguna vez de la cubana? Consiste en masturbar a tu pareja con tus pechos. Para dicha práctica se ha de tener un considerable volumen torácico y habilidad en este difícil arte, por lo que no está al alcance de todas las mujeres. Pero acaríciale esa zona tan preciada de su anatomía con tus pechos, le regalarás un placer infinito.

Cuidarse es placentero: están de lo más animados y llega el momento de ponerle el preservativo. Haz que esa instancia se convierta en un juego más poniéndoselo con tu boca. Hazlo con mucho cuidado de no morderlo y colócatelo plegado en la boca. Luego se lo pones y se lo vas bajando hasta que quede perfectamente colocado. Si no eres una especialista en el tema ensaya con los dedos.

La búsqueda del tesoro: el perineo es la zona que va desde los testículos hasta el ano. Cuando está excitado se convierte en un lugar muy sensible. Presiónalo con suavidad y… arderá.

Excursión inolvidable: una vez hecho el movimiento anterior puedes rematar la jugada haciendo travesuras por su espalda. Aunque resulte difícil de creer, algunos expertos aseguran que el punto G está en el ano de los hombres. Caricias tentadoras y algo más, pueden despertar una parte poco explorada de su sexualidad.

Cuerpo a cuerpo: los masajes relajan, excitan y gustan. Si quieres que tu handicap como masajista esté por las nubes, utiliza tu cuerpo para hacerlo. Es el llamado “tailandés”, en el que la chica libera la tensión de su compañero con un masaje muy corporal.

Toca lo que suena: a veces pensamos que después del pene ya no hay vida excitante. No te equivoques, los testículos son zonas muy sensibles que se excitan mucho más con las caricias y los besitos. Mientras lo tocas, deja caer la otra mano buscando otros puntos de placer.

¡Utilízalo!: sus centímetros de largo pueden tener muchas más aplicaciones de las que imaginas. A parte de servir para lo que todas sabemos, también pueden ser una agradable forma de estimular tu clítoris. Puedes sujetarlo y pasarlo por donde tú sabes. Te excitarás hasta lo impensable jugando con él.

Zonas de alto voltaje: la oreja, el cuello, la nuca son zonas que pueden hacerle echar chispas. Un truco, para que tus caricias tengan mayor repercusión: prepara el terreno. Deja pasar tu cálido aliento por ellas y entonces sentirán aún más las caricias que le vas a obsequiar.

Juegos calientes: para romper la rutina no estaría nada mal disfrutar de un juego erótico. Los hay especialmente destinados a tal efecto, en plan Pirámide del amor, o también podéis improvisar un strip póker y después hacerle recuperar sus prendas de la mejor y más caliente forma que se te ocurra.

¡Al ataque!: lo mejor para conseguir un buen ataque es el factor sorpresa. Busca un sitio donde no se pueda imaginar que vas a tomar la iniciativa y demuéstrale de lo que sois capaz de hacer. Puedes proponerle hacerlo en el ascensor, en el mar o en la montaña.

¡Provócalo!: no hay nada más divertido que ponerlo en un compromiso. Si estáis en una cena, tu pie puede empezar a navegar entre sus piernas. Si vais en el coche y os detenéis en un semáforo, tu mano puede perderse en su anatomía… pero guardar el mejor momento para cuando estéis estacionados.

Teléfono rojo: llámalo a cualquier hora para mantener una tórrida conversación. Explícale lo que le harías si lo tuvieras delante y lo que te gustaría que te hiciera. Si él no puede hablar porque tiene a alguien delante, pasa de todo y explícale con todo lujo de detalles lo que más deseas en ese momento.

Técnicas y consejos básicos para mujeres que tienen dificultad en aprender a experimentar el orgasmo - Informe de Dr. Sex

 

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Cuando nacemos, el orgasmo es una respuesta refleja a la estimulación sexual. Si nuestro cuerpo experimenta suficiente estimulación sexual, y como resultado, se desarrolla suficiente tensión sexual, experimentaremos el orgasmo. Probablemente sea mucho más fácil experimentar su primer orgasmo para una niña de dos años que para una mujer de veinte años. Como resultado que la niña toca sus órganos genitales porque se siente bien, ella experimenta un orgasmo. Ella no está intentando tener un orgasmo. Ella ni siquiera sabe que ella está masturbándose o lo que es un orgasmo. Ella apenas sabe lo que se siente bien.

Cuando crecemos, el orgasmo se vuelve una respuesta condicionada. No puede ser más simple, acariciamos nuestros órganos genitales porque se siente bien, y como resultado tenemos un orgasmo. Nosotras pensamos ahora sobre lo que estamos haciendo y sabemos que estamos masturbándonos. Nosotras estamos masturbándonos intencionalmente porque queremos experimentar un orgasmo. Claro, todo el sentimiento negativo e ideas que hemos aprendido de la sociedad influyen nuestros pensamientos. Todas nosotras tenemos ciertas expectativas y creencias que controlan nuestras acciones. Nuestra mente prepara condiciones que nos permitirán experimentar el orgasmo sólo si estas condiciones se reúnen. No puedes tener un orgasmo porque tu cerebro dice no, aunque tu cuerpo diga sí.

Otra posible desventaja que una mujer de veinte años puede tener es que los nervios que llevan los estímulos sexuales al cerebro pueden haber quedado inactivos durante los últimos veinte años. ¿Qué pasa cuando no usas una parte del cuerpo por un periodo extendido de tiempo? Se encoge, se pone frío, e inutilizable. Cuanto más se usa, más se desarrolla. Si el clítoris de una mujer ha estado sin usar por veinte años, ¿no es razonable creer que no puede trabajar tan bien como uno que sí ha trabajado? La mujer necesita conseguir que sus nervios trabajen de nuevo, para que ellos puedan llevar los estímulos sexuales a su cerebro. Puede necesitar gatear antes de que pueda caminar, y después correr. Cuantos más orgasmos tiene una mujer, más fácil es tenerlos. El primer orgasmo normalmente es el más difícil de lograr.

Tensión buena versus tensión mala

El orgasmo es la descarga de tensión sexual en el cuerpo. La Tensión Sexual se desarrolla como el resultado de estimulación sexual, pensamientos sexuales, vistas, masturbación, y sexo en pareja. Hay otra forma de tensión que es el resultado de los sentimientos negativos dentro de nosotras y hacia las cosas alrededor de nosotras. Es un mecanismo de defensa. Llamaré a esta tensión negativa. Si quieres tener un orgasmo necesitas estar relajada y sentirte bien contigo misma y con tu ambiente circundante. Si tu cuerpo está tenso como resultado de tensión negativa, estás menos proclive a experimentar el orgasmo, aun cuando estés muy excitada y lo desees.

Si haces un puño de una de tus manos, y entonces cierras tu segunda mano alrededor de él haciendo un segundo puño, demuestras la tensión sexual combinada con la tensión negativa. Un puño dentro de un puño. Si intentas abrir tu primer puño, simbolizando la descarga de tensión sexual a través del orgasmo, no puedes porque tu segundo puño, la tensión negativa, lo impide. No es sino hasta que abres tu segunda mano, que se suelta la tensión negativa, que puedes abrir tu primer puño, y tener un orgasmo. Muchas mujeres se ponen tan tensas mientras se masturban, como resultado de frustración, sentimientos negativos, y aprehensión que ellas en efecto aprietan su cuerpo entero en un puño firme, impidiendo el orgasmo. La tensión sexual está allí, pero incapaz de ser liberada. Cuando el orgasmo no ocurre, esta tensión sexual se suelta muy lentamente, y tú te sientes sexualmente frustrada.

Soltando la tensión negativa

Necesitas aprender a identificar la tensión negativa, y cómo soltarla. La forma más simple y más rápida es por medio de la respiración profunda. Cierra tus ojos, respira profundamente a través de tu nariz, exhala profundamente a través de tu boca. Debes sentir la tensión salir de tu cuerpo. Habitúate a hacer esto antes de empezar a masturbarte, y en cualquier momento durante el día en que te sientas estresada.

Encuentra tiempo para ti misma. Si vives sola esto puede ser menos que un desafío, pero si vives con tu familia puede ser un desafío mayor. Si tienes niños, esposo, padres, o un vecino deshazte de ellos por una hora o dos una vez por semana. Si no puedes hacer nada, haz una pausa durante el lavado de la ropa, o toma un almuerzo largo. Toma un baño caliente o ducha y permite al calor empapar tu cuerpo. Si tu lugar de trabajo tiene ducha, úsala. Toma profundas respiraciones. Toma tiempo para explorar tu cuerpo, para tocarlo. Cuando te sientes bien y relajada sécate suavemente. Frota una loción buena en tu cuerpo entero. Siente, explora, y estimula tu cuerpo.

Cuando ya estés en casa, acuéstate en tu cama, estírate sobre la cama, o acuéstate en una estera suave en el suelo, desnúdate si estás cómoda haciéndolo. Busca en el trabajo un rincón callado, ve al parque, o siéntate en tu automóvil afuera en el parque de estacionamiento. Puedes hacer esto vestida, preferentemente con telas sueltas. Tensarás y relajarás cada músculo en tu cuerpo uno a la vez. Concéntrate en un área de tu cuerpo, flexiona y relaja los músculos allí. Piensa en tu mano y haz un puño, relájalo. Aprieta tu lengua contra el paladar para tensar tus músculos de la mandíbula, no muerdas con tus dientes. Luego haz crujir tu boca. Piensa en tus muslos y aprieta los músculos allí. Puedes presionar tus brazos y piernas contra la cama o silla para apretar algunos músculos. Imagina que estás orinando y detienes el flujo, tus músculos pelvianos se apretarán, esto es lo que haces durante los ejercicios de Kegel. Empieza en un punto de tu cuerpo, digamos tu pie izquierdo, y trabaja así el lado izquierdo de tu cuerpo, luego pasa al lado derecho. Con la práctica podrás identificar los músculos individuales. Aprende a distinguir la diferencia entre un músculo tensado y uno relajado. No te olvides de la respiración profunda, inhala a través de tu nariz, exhala a través de tu boca.

Aprendiendo a masturbarse

Cuando has aprendido a relajar tu cuerpo entero, y sabes cuándo estás relajada, acuéstate en una cama, o siéntate en una silla cómoda, y despacio empieza a explorar tu cuerpo desnudo o semidesnudo. Desliza tus dedos y manos por tu cuerpo. Frota la loción en tu cara y cuerpo. Explora tus pechos, juega con tus pezones. Acaricia tus piernas y muslos. Pon tu vulva en tu mano y suavemente frótala en círculos pequeños. Estimula tu cuerpo, pero no intentes experimentar un orgasmo. Hazte sentir bien. Si algo no se siente bien, prueba algo diferente. Intenta despertar esas terminaciones nerviosas inactivas. Si sientes que te pones tensa, detén lo que estás haciendo, respira profundamente y relájate. Haz este ejercicio tan a menudo como te sea posible, pero sólo durante 15-20 minutos por vez. No te canses ni te tensiones. El punto de este ejercicio es hacerte sentir bien mientras quedas relajada, no tener un orgasmo. Quieres sentirte un poco excitada, pero en paz, no compelida para seguir.

Después de que te has puesto cómoda explorando y tocando tu cuerpo querrás probar medios más directos de estimular tu vulva. Resbala tus dedos entre los pliegues de tu vulva y masajea y juega con tus labios internos. Quizá tirando ligeramente o firmemente sobre ellos. Resbala tus dedos hasta la cima de tu vulva y ponlos encima de tu clítoris. Siente su tibieza y firmeza. Suavemente mueve tus dedos arriba y abajo, alrededor, y quizás aún salvajemente zarandeándolo. Desliza el tejido suelto que cubre tu clítoris por su cuerpo y glande. Si sientes la necesidad de ser llenada, inserta un dedo o dos en tu vagina. Recuerda respirar profundamente. Haz un chequeo mental ¿estás relajada? Si no estás relajada, deja de masturbarte, y comienza a hacer tus ejercicios de relajación. De nuevo, sólo haz esto durante 15-20 minutos por vez, 30 minutos máximo en esta fase. Quieres hacerte sentir realmente bien, pero no quieres intentar tener un orgasmo intencionalmente. Si un orgasmo ocurre, quieres que sea una sorpresa total. Si estás pensando en tener un orgasmo, necesitas parar, relajarte, y reorientar tus pensamientos. No quieres que tu cerebro sepa que estás a punto de tener un orgasmo.

Prueba relajarte y masturbarte un par de veces cada sesión. Relájate durante 5 minutos, mastúrbate durante 10 minutos, relájate durante otros 5 minutos, y mastúrbate durante otros 10 minutos. Cuando encuentres que puedes masturbarte durante 10 minutos, sin tensarte, hazlo durante 15 minutos, luego 20, después 30.

Probablemente no experimentes el orgasmo la primera o primeras veces, entonces no lo intentes. Simplemente disfruta los placeres de tocarte. Si llegas a un punto donde de repente hallas que tu cuerpo está súper tenso, lo estás intentando demasiado difícilmente. Intenta disfrutarte, no intentes el orgasmo. Quieres sorprenderte con un orgasmo. Si te sientes al borde del orgasmo, pero no puedes, probablemente lo estés intentando demasiado difícilmente, no puedes obligar a tu cuerpo a tener un orgasmo.

El sexo requiere una mente sucia

Si tu cerebro no tiene ganas de sexo, es probable que no puedas experimentar el orgasmo. Además es probable que tus órganos genitales se sientan dormidos, o demasiado sensibles. La fantasía Sexual es esencial para la masturbación y el orgasmo. Tienes que poder pensar abiertamente sobre el sexo y crear un mundo imaginario. Si no puedes crear una fantasía sexual propia, lee una en un libro o revista, como una novela romántica que te excite sexualmente. Mirar desnudos o fotos sexuales pueden ponerte de humor. Intenta prepararte y calentarte antes de intentar masturbarte. Piensa sobre el sexo todo el día en el trabajo, vuelve a casa y toma un baño caliente, piensa sobre el sexo un poco más, ve, relájate en la cama, piensa sobre el sexo un poco más, lee un pasaje sexual en un libro, o mira fotos sucias. Cuando estés excitada sexualmente y sientas como que tus órganos genitales están en el fuego, entonces comienza a acariciar tus órganos genitales. Recuerda ir lento y quedarte relajada y respirar.

Conoce tu cuerpo y aprende a amarlo.

Tienes que conseguir un espejo y mirar tus órganos genitales y aprender lo que está allí. Identifica todas sus piezas y partes. Si no puedes mirar tus órganos genitales y sentirte bien contigo misma es más duro para ti tocarte y disfrutarlo. Recuerda, no importa cómo se vean tus órganos genitales, ellos son absolutamente normales. Toda mujer debe cortar su vello púbico, y posiblemente afeitarse, por lo menos una vez en su vida para poder ver y explorar sus órganos genitales sin impedimentos. Básicamente redescubre tus órganos genitales por primera vez desde la pubertad, habiendo crecido el vello púbico. Intenta retozar alrededor de la casa desnuda y deja que se caiga todo.

Nadie tiene un cuerpo perfecto. Aún si no estás totalmente contenta con tu cuerpo, desearlo sería de algún modo diferente, necesitas poder mirarlo y tocarlo, y disfrutar el placer que puede darte. A pesar de cómo sientes que se ve, con todas sus imperfecciones, es todavía muy capaz de darte placer si se lo permites.

No tener un pene tiene sus ventajas

No tener un pene erecto les permite a las mujeres masturbarse totalmente vestidas y en público. Así, si estás teniendo problemas masturbándote hasta el orgasmo tocándote tus órganos genitales directamente, deja tu ropa puesta, y comienza a caminar alrededor de la casa. Presiona y frota tus órganos genitales contra algo que puedas encontrar. Las esquinas de sillones, la máquina de lavar, las camas, las almohadas, tu animal de peluche favorito (los grandes funcionan fantásticamente) tú lo bautizas, pruébalo. El metal frío contra la piel desnuda puede proporcionar un choque placentero. Intenta imaginarte como una niña pequeña dándote cuenta de que se siente bien apretar tu vulva contra las cosas. Cuando encuentras algo que se siente bien, hazlo durante algún tiempo, detente, empieza de nuevo, o encuentra algo más. Como cuando eras una nenita, no es probable que apretaras tu vulva contra algo la primera vez, date cuenta que se sintió bien, y continuaste hasta el orgasmo en una sesión. Volvías a hacerlo, una y otra vez, hasta que un día se sintió muy bien. De nuevo quédate relajada, quieres sorprenderte con un orgasmo. Puedes querer probar esto usando sólo bragas, un camisón, o incluso desnuda. Prueba usar bragas de material diferente, para conseguir la cantidad correcta de fricción. También prueba aplicar lubricación a tu vulva, hazla resbaladiza.

Vibradores

Cada mujer debe poseer más de uno. Si gustas tocarte con tus dedos y puedes llegar al orgasmo de esa manera fantástico, pero aún así puede haber momentos en los que puedes necesitar la descarga rápida que sólo un vibrador puede proporcionar. Si quieres aprender a experimentar el orgasmo y tus dedos se cansan, entonces compra un vibrador eléctrico bueno. Ninguno de esos en forma de falos plásticos baratos, no es que a veces no sirvan, no te serán tan útiles como una inversión de $45 en años de placer. Insertar un vibrador en forma de falo puede no hacer nada por ti, pero por otro lado insertar uno (bueno) en tu vagina y/o ano puede ser la llave al orgasmo para ti. Así que prueba a los vibradores.

Si estás angustiada por temor a insensibilizarte o volverte adicta a tu vibrador, entonces úsalo en baja intensidad, y mantén tus pantalones puestos o pon una toalla plegada en tu vulva para suavizar las vibraciones. Puedes no tener ningún orgasmo rápidamente, pero tampoco te condicionarás a intensas sensaciones. No hay nada malo con encender el vibrador alto y tener un orgasmo rápido si lo deseas así. Algunas mujeres sólo son capaces de tener orgasmo al usar un vibrador, ellas no son adictas, sólo saben qué funciona. Si algo trabaja, úsalo. Debes verlos como una ayuda sexual, como analogía de una muleta.

Un orgasmo es un orgasmo

No importa lo que encuentres que necesites hacer para experimentar el orgasmo, ese orgasmo es tan orgasmo como uno dado por el pene de tu pareja, lo cual es en general muy improbable. Si necesitas tu osito de peluche o vibrador para alcanzar el orgasmo, entonces tráelos a la cama junto con tu pareja. Nunca finjas orgasmos, eso sólo tiende a apagar el fuego.

Si eres pre-orgásmica, mi opinión no profesional es que no tengas coito vaginal con tu compañero, por lo menos no regularmente. No hagas del coito la única forma de sexo. Haz de los juegos previos el evento principal. Abrácense y bésense, frótense los cuerpos, mastúrbate, mastúrbense, y tengan sexo oral. Asegura que tu clítoris tenga tanta atención como su pene. Involucrarte en la apacible esclavitud puede ayudarte a dejarte fluir y tener un orgasmo. Si estás atada y fuera de control, no puedes ayudar a lo que pasa ¿correcto? Si tener coito hace sentirte bien, femenina, y cerca de tu compañero, entonces hazlo de vez en cuando pero no a menudo. Absolutamente nunca finjas un orgasmo.

Si no estás seguro de qué es el sexo de penetración vaginal por atrás, esta foto resume todo. Es el coito vaginal normal en que el hombre entra en su pareja por atrás.  No es sexo anal, el cual es el sexo en que un hombre penetra el ano de su pareja en vez de su vagina.

Las posiciones de penetración vaginal por atrás son cuestión de gusto, o te gusta o no. Algunas mujeres consideran que el sexo de penetración vaginal por atrás es algo denigrante, y a otras no les gusta porque están muy expuestas a la mirada de su pareja. Pero para muchas mujeres es excitante ser tan sexual, deleitándose en la pura sexualidad de la posición. Ciertamente para los hombres es el favorito de todos los tiempos, combinando la visión de las nalgas de su pareja, la capacidad de empujar duro y profundamente, y el puro poder del sexo.

A fin de cuentas, las nalgas de los dos sexos son muy excitantes y eróticas. Son una señal básica sexual, y puede ser muy excitante cuando están muy dispuestos a verlas, tocarlas, acariciarlas, apretarlas o darles palmaditas durante el sexo. A algunas parejas les gusta una estimulación más fuerte, dando palmadas o bofetadas el uno al otro suave o firmemente. Desgraciadamente, el clítoris de la mujer suele no participar en la acción en esta posición; necesita atención por parte del hombre o la mujer para que ella disfrute plenamente.

No es cierto que las posiciones de penetración vaginal por atrás signifiquen que una mujer tenga que ser pasiva y el hombre tenga que ser dominante. De hecho, una mujer puede participar muy activamente en el coito de la pareja. Puede empujar sus caderas hacia atrás y hacia delante para que su vagina se deslice por el miembro de su pareja, o puede igualar el ritmo de él. ¡Por otro lado, el puede permanecer quieto mientras ella se mueve! Para una mujer que tiene confianza y una alta energía sexual, el sexo en la posición de penetración vaginal por atrás puede ser una muy buena manera de expresar su potencia sexual.

Lo bueno del sexo de penetración vaginal por atrás es que ofrece muchas variaciones leves de posición, de las cuales todas cambian el ángulo del pene en la vagina, y producen así variaciones casi sin fin de sensaciones para las dos personas. Esto es especialmente cierto para la mujer, cuyo punto G se puede estimular fuertemente cuando su hombre empuja su pene dentro de la vagina de ella por atrás. Mucho depende de la curva y el ángulo del pene del hombre, pero incluso los hombres con penes más pequeños verán que hay más probabilidad de dar estimulación poderosa a su pareja en esta posición sexual.

Habiendo dicho eso, por supuesto puede ser el caso que el punto G de una mujer reciba demasiada fricción del pene de su pareja en esta posición – un poco más de lubricación puede ayudar si éste es el caso, o un empuje más suave, o un leve cambio del ángulo de penetración.

Se dice mucho que las posiciones de penetración vaginal por atrás son buenas para las mujeres que pueden tener el orgasmo durante el coito porque el   pene del hombre puede estimular su punto G muy efectivamente. Pero muchos hombres se excitan tanto que eyaculan demasiado rápido – mucho antes de que su pareja tenga la oportunidad de disfrutar la experiencia plenamente. Así que, si eres un hombre, y su control de eyaculación no es tan bueno como pudiera ser, puede bajarle el ritmo de los empujes pélvicos cuando se acerque al máximo (es el punto en que sabe que va a eyacular y nada le parará de hacerlo) hasta que su excitación haya disminuido un poco. Incluso puede sacar su pene para “enfriarte” si una pausa en hacer el amor le ayuda a durar a más.

Aquí hay algunas posibles variaciones de la posición básica de penetración vaginal por atrás. Como dijimos antes, cada una de estas posiciones (¡y cualquier otra variación que pueda imaginar!) le proporcionará una experiencia física diferente. Con un poco de experimentació n y algo de ajuste en su alineación, pronto encontrarás cuáles disfrutas más.

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Por último, la penetración vaginal por atrás es una muy buena posición para el sexo durante el embarazo, si la mujer se apoya en un montón de almohadas o cojines bajo su pecho.

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Por último, la penetración vaginal por atrás es una muy buena posición para el sexo durante el embarazo, si la mujer se apoya en un montón de almohadas o cojines bajo su pecho.

Una relación sexual exitosa no se trata sólo de posiciones. Si les cuesta trabajo comunicarse, o estás sintiendo enojo u hostilidad hacia tu pareja, saber de nuevas maneras de tener sexo puede no ayudarte a mejorar tu vida amorosa. Pero si su relación funciona relativamente bien, el intentar algunas nuevas posiciones sexuales puede agregar intimidad, conexión emocional y diversión a su relación. 

Considerando cuánto tiempo pasamos tratando de tener sexo, puede parecer extraño que nos aburra tan fácilmente. Pero el sexo no es diferente de cualquier otra habilidad humana, requiere práctica para hacerlo bien, y se requieren nuevas ideas de vez en cuando para asegurarnos que siga siendo nuevo y agradable. ¡Así que hay que relajarnos, hablar de estas posiciones con nuestra pareja y probarlas sin presionar, con diversión!

¿Empujando, u otra cosa?

Solemos pensar en el coito o el hacer el amor como una experiencia del pene en la vagina que tiene que involucrar el acto de empujar. Sin embargo, hay muchas maneras en que un hombre y una mujer pueden lograr intimidad y realización sexual sin empujar vigorosamente con el pene. Después de que su pareja le ha penetrado, una mujer puede tener la sensación de una conexión emocional que es preciosa e importante para ella si llega a tener un orgasmo o no. Y aunque los hombres tienen el impulso instintivo de empujar, también pueden disfrutar estas experiencias tiernas de cercanía y conexión. Así que, puedes probar distintos tipos de movimiento después de la penetración como un movimiento suave de mecerse o movimientos circulares con sus caderas. Y ya que la vagina es más sensible cerca de sus bordes exteriores, una penetración menos profunda en la que el hombre sólo inserta su pene un poco y luego lo saca, y luego entra suavemente hasta la misma profundidad puede ser muy provocativo y agradable, ¡especialmente si su pareja puede apretar su pene con sus músculos vaginales mientras él entra y sale!

Posición con el hombre encima (”misionero” ) - el alimento básico del sexo.

Sabemos que más personas tienen sexo usando posiciones con el hombre encima que cualesquier otra, pero nunca aparecen en el primer lugar de una lista de posiciones favoritas. Los hombres afirman que sus dos posiciones favoritas son la de la penetración vaginal por atrás con las dos parejas arrodilladas, y la de la mujer encima. La posición con el hombre encima está en cuarto lugar. Las mujeres dicen que sus dos posiciones favoritas son la de la mujer encima frente a frente, y la de la mujer encima pero no de frente. El sexo con el hombre encima está en quinto lugar.

¿Por qué es así? ¿Nos aburre a todos el sexo con el hombre encima pero seguimos haciéndolo porque pensamos que es lo que nuestra pareja quiere, sin haberle preguntado de verdad? Quizá lo que las parejas dicen que hacen en la cama y lo que hacen en realidad es un poco distinto. Quizá la idea de la penetración vaginal por atrás llama la atención de los hombres por su cruda lujuria animal, mientras que a las mujeres les gusta la idea de estar encima porque quieren sentirse más dominantes durante el sexo. Mientras tanto, en realidad, estamos teniendo sexo en la posición con el hombre encima porque esta posición nos permite sentir intimidad y conectados a nuestra pareja.

Éste puede ser el por qué la posición de sexo más común que las parejas usan en realidad es la del hombre encima, porque sin duda permite una gran intimidad en la forma de contacto visual, contacto de piel a piel y la capacidad de besar y mantenerse cerca el uno del otro. También, a algunas mujeres parece que les gusta la sensación de estar atrapadas o dominadas por su pareja si él está acostado encima de ellas, y puede ser muy excitante para el hombre tener la sensación de dominar a su pareja durante el sexo en esta posición.

Sin embargo el sexo con el hombre encima tiene una desventaja para la mujer: sus movimientos pélvicos se restringen, así que no puede empujar tanto, lo cual significa que debe ser más pasiva, y su clítoris muchas veces no se estimula tanto como en otras posiciones, por lo menos, es más difícil que el hombre o la mujer lo alcancen. A menos que ella pueda lograr el orgasmo con sólo la penetración vaginal (lo cual la mayoría de las mujeres no pueden hacerlo), puede que ella no tenga un orgasmo a menos que la pareja tenga cuidado de asegurarse que tenga uno durante los juegos preliminares o después del coito.

Se describe el sexo con el hombre encima

La mujer yace en su espalda con sus piernas abiertas y el hombre se baja para estar encima de ella, apoyando su peso en sus codos, y la penetra mientras sus piernas están dentro o afuera de las piernas de ella (usualmente adentro). Puede bajarse encima de ella y descansar más de su peso en el cuerpo de ella. La mujer puede envolverlo con sus piernas para controlar la profundidad y la rapidez de sus empujes hacia dentro de su vagina, o ella puede empujar un poco con su pelvis para corresponder a sus movimientos de entrar y salir de su vagina.

Sexo básico con el hombre encima

Posiciones sexuales con el hombre encima Posiciones sexuales con el hombre encima

La mujer yace en su espalda con sus piernas abiertas. Su pareja se baja para estar encima de ella, apoyando su peso en sus brazos. Desde esta posición tiene la libertad de empujar o hacer movimientos circulares con sus caderas. Si se baja para estar más cerca de ella y descansa algo de su peso encima del cuerpo de ella, su hueso púbico puede proporcionar una estimulación suave en su clítoris. La mujer puede empujar hacia su hombre con su pelvis, usando el apoyo de sus piernas, o agarrándolo por atrás. Esto le da un poco de control hacia los movimientos de empuje de él.

Variaciones sobre la posición básica con el hombre encima

La técnica de la alineación del coito

Posiciones sexuales con el hombre encima

Esta le permite estimular el clítoris de la mujer más que en la posición sexual básica con el hombre encima.

El hombre penetra desde entre las piernas de la mujer como lo haría normalmente, pero luego se mueve avanzando hacia arriba en el cuerpo de la mujer para que la base de su pene (donde se junta con la región púbica) pueda hacer contacto con su clítoris cuando él empuja. La mujer puede envolver su pareja con sus piernas, colocando sus pies en sus pantorrillas, estirando sus piernas ligeramente mientras lo hace, lo cual tiende a mover su clítoris hacia el pene del hombre. Si mece su pelvis en esta posición, su clítoris debe hacer contacto con la base del pene del hombre y se estimulará tanto interna como externamente. Luego, según el investigador de sexo Edward Eichel, “El movimiento sutil y coordinado puede empezar. Aquí es lo más importante: Mientras ella empuja hacia arriba en la parte superior de su miembro, él resista con menos fuerza que con la que ella empuja. Ahora, en el movimiento de descenso, mientras él empuja hacia abajo contra su clítoris, ella resiste con menos fuerza que con la que él empuja. El resultado es una serie de “pequeñas colisiones,” en vez de la fricción estándar de simplemente empujar. Pero “colisiones” es una palabra fuerte. El movimiento es sutil, coordinado, suave, rítmico, y lento en aumento. Como todo en la vida, requiere práctica. Ésta es más que sólo una posición. Es un movimiento coordinado, explica Eichel. “Ahora estamos hablando de la vibración, no de la fricción. Menos meter y sacar y más mecer y rodarse.” “El hombre en realidad no está penetrando con profundidad cuando la mujer está recibiendo la mayor parte de la estimulación en el empuje hacia bajo,” dice Eichel.

La mujer levanta sus piernas

Las dos personas pueden hacer muchas cosas durante el sexo con el hombre encima para alterar lo que las dos sienten. La mujer puede levantar y doblar sus piernas, quizá colocando sus pies en el colchón, o puede ponerlas en las piernas de su pareja en posiciones diferentes. Cuando lo hace, encontrará una posición en la que el pene de su pareja estimula más su punto G. Luego, mientras empuja con su pene en su punto G, ella puede descubrir poco a poco que su energía sexual aumenta hasta tener un orgasmo vaginal o en su punto G. Esto puede ser aún más poderoso si ella mueve sus pies hacia arriba hasta las nalgas de su pareja.

Posiciones sexuales con el hombre encima Posiciones sexuales con el hombre encima

Posiciones sexuales con el hombre encima

Las piernas de la mujer se envuelven alrededor del hombre

Mientras más alto alza la mujer sus piernas, más profundamente puede penetrarla el hombre. Si ella tiene suficiente flexibilidad para poner sus piernas alrededor de la espalda de él, esta posición sexual le permitirá meter su pene más profundamente dentro de ella. Esto puede ser una sensación deliciosa para una mujer, y es extremadamente agradable para la mayoría de los hombres. Sin embargo, dicha penetración profunda puede causar que un hombre eyacule más rápidamente. Muchos hombres parecen disfrutar la sensación de su pareja con sus piernas envolviéndolo alrededor de su espalda, pero esto puede causarle que se venga rápidamente. Se supone que la razón es la que le comunica qué tanto quiere que el esté dentro de ella, y cuánto quiere que eyacule dentro de su vagina. Esto es extremadamente excitante para la mayoría de los hombres.

Posiciones sexuales con el hombre encima

Las piernas de la mujer sobre los hombros del hombre

Como puede imaginar, esta posición sexual permite la penetración más profunda. Es probable que para el hombre esto sea muy estimulante, y disfrute el de un orgasmo potente, pero necesita ser respetuoso y considerado con las necesidades de su pareja. Ella puede encontrar que el empuje del pene dentro de su vagina es demasiado doloroso y estimulante en esta posición, y necesita que el hombre le baje el ritmo un poco si el se excita demasiado. La buena comunicación entre parejas ayudará enormemente con esto. Pero esta posición puede ser muy gratificante para las dos personas si tienen suficiente flexibilidad.

Posiciones sexuales con el hombre encima

El hombre se arrodilla y está encima

¡Aquí hay una variación de la posición del hombre encima que permite que las dos personas den al clítoris de la mujer la atención que merece! El hombre puede jalar a la mujer hacia su pene al colocar sus manos en los muslos de ella, y ella puede alzar sus piernas de la manera más cómoda, incluso hasta encima de sus hombros si lo desea. El hombre se puede ver a sí mismo entrando y saliendo de su vagina, lo cual puede ser increíblemente excitante, y puede acariciar el cuerpo de su pareja y quizá también jugar con su ano si los dos lo desean. Es una buena posición para agregar más excitación al sexo, pero es algo cansado si dura demasiado. Una almohada bajo sus nalgas puede ayudar.

Posiciones sexuales con el hombre encima Posiciones sexuales con el hombre encima

La mujer mantiene sus piernas cerradas

Si la mujer mantiene sus piernas juntas durante el sexo con el hombre encima, las sensaciones serán de nuevo diferentes. Obviamente mientras más apretada sea su vagina, más intensa será la sensación para el hombre. Es una técnica que vale la pena experimentar, aunque la sensación del apretamiento puede hacer que el hombre eyacule demasiado rápidamente.

La mayoría de las mujeres disfrutan la posición del hombre encima con sus piernas abiertas. Pero es también posible que la mujer mantenga sus piernas juntas, y de hecho muchas parejas prefieren posiciones sexuales en que la mujer puede mantener sus piernas cerradas. Esto suele producir más estimulación. Cuando sus piernas están cerradas, la vagina de la mujer aprieta el pene de su pareja, dándole así una estimulación más intensa para las dos. Esta posición también obliga al hombre a penetrar desde un ángulo más agudo hacia el clítoris lo cual aumenta la estimulación para la mujer. El hombre en esta posición también puede cerrar sus piernas, y descansar más de su peso en su pareja. Cuidado, algunas mujeres aprecian esta sensación, ¡pero para otras es agobiante!

Posiciones sexuales con el hombre encima

Posiciones sexuales

Esta posición clásica de penetración vaginal por atrás es muy excitante para el hombre, pero puede ser difícil para los dos quedar estables si se hace el amor en una cama. Si es posible, una mejor opción es que el hombre se pare al lado de la cama mientras su pareja le presenta su vulva mientras se arrodilla en la cama. Los empujes duros en la posición de penetración vaginal por atrás, la cual puede excitar a muchas mujeres, por tocar su punto G puede no ser posible si los dos están balanceándose en la cama.

Posiciones sexuales

Sin embargo, si puedes seguir firmemente parado, puede ser más excitante para el hombre si su pareja baja la cabeza. Esto tiene un matiz de sumisión, y le permitirá a él jalar su pelo, lo cual les gusta a algunas mujeres.  

Posiciones sexuales

Mientras más baja su cabeza, más apretada estará su vagina, lo cual puede agregar diferentes sensaciones y más placer para las dos personas.

  Posiciones sexuales

Si la mujer voltea su cabeza la pareja se puede besar como se ve aquí. El hombre también puede alcanzar el clítoris de su pareja con más facilidad en las posiciones que se ven arriba.

Posiciones sexuales

Si ella no se pone frente a frente al hombre, y se arrodilla en una posición más recta mientras el la toma por atrás, él puede acariciar sus senos y tiene más acceso para besar su cuellos y hombros. ¡No podrá empujar mucho puesto que la pareja tiene un equilibrio algo precario! Para obtener el beneficio de esta posición, intenta tener el sexo en el piso mientras tu cara da a la pared para que ella pueda apoyarse contra la pared mientras tú empujas. Esto también puede ser incómodo si la erección del hombre no está en el ángulo indicado. ¡Detente e intenta algo distinto si no es cómodo para cualquiera de ustedes!

Posiciones sexuales Esta es una posición en que la pareja probablemente se encontrará durante el inicio del coito. Es buena para besarse, acariciarse, abrazarse y luego   cambiar a sexo oral. Sin embargo si quiere disfrutar la penetración, la foto de abajo muestra una posición sexual que naturalmente surge de los juegos iniciales mostrados a la izquierda.Posiciones sexuales  

Cuando una pareja toma la posición que se ve aquí, puede extenderse la mano con facilidad hacia abajo para jugar con el pene y los testículos de su pareja. De nuevo, la estabilidad puede ser un problema, y el sexo puede ser más fácil en una cubierta blanda para el piso, como una alfombra de lana en un piso duro. Sin embargo, esta es una posición excitante y puede ofrecer mucha diversión para una pareja cuyos cuerpos tienen una proporción similar. De lo contrario, la penetración puede ser difícil.

Posiciones sexuales

La posición sexual que se ve arriba naturalmente los lleva sin pausa a esta posición al recostarse ella con su hombre apoyándola. Ella necesita apoyarse en sus brazos (ve la fotografía de la posición sexual para ver cómo funciona esto) pero si él tiene una erección recta y dura ella potencialmente puede recibir un estímulo exquisito en su punto G mientras está acostada. Desgraciadamente puede ser medio difícil para él empujar con eficacia mientras está apoyándole así. ¡Como siempre, la regla dorada es probar el sexo en esta posición y ver si funciona para ustedes!

Posiciones sexuales

Es también posible que la mujer monte al pene de su pareja si toma la posición que se ve aquí durante el sexo. El debe recostarse para balancear el peso de ella: si se reclina lo suficiente, no necesitará usar una mano detrás de ella como se representa aquí para apoyarse.  

Posiciones sexuales

Ella entonces puede dar un encanto extra al sexo al deslizarse hacia arriba y hacia abajo en su pene – esto tiene el beneficio de hacerle determinar el paso y el momento de su orgasmo y quizá su propio orgasmo, si puede alcanzar un nivel suficientemente alto de excitación mientras lo monta. (¡Aunque esto puede, por supuesto, depender de cuánto tiempo él pueda seguir antes de venirse!)

Posiciones sexuales

Todas estas son variaciones que surgen naturalmente de la posición sexual de estar sentados como se ve arriba. Como puedes ver, la posición es buena para besarse, acariciarse e incluso mirarse a los ojos el uno al otro. El tiene una oportunidad espléndida para acariciar sus senos si ella se recuesta ligeramente.

Posiciones sexuales

¡Y, si la pura pasión se apodera de todo, él puede bajarla hasta la cama y la pareja puede terminar su coito en la manera clásica del hombre encima con empujes fuertes y/o profundos según deseen!

  Posiciones sexuales

Puede existir una asociación del sexo en la posición parada con el sexo crudo, urgente, quizá el sexo en lugares donde hay peligro de ser vistos, en la intemperie, en un lugar público, unas escaleras, el cuarto de almacenaje en la oficina, ese tipo de cosas, pero es igual de idóneo para el sexo en la casa. Puede ser más fácil para el hombre penetrar a la mujer si ella alza una pierna como lo que se ve aquí. Ciertamente será mucho más fácil si la pareja es de la misma estatura y físico, para que el pene del hombre pueda entrar en la vagina fácilmente y permitirle empujar sin tener que doblar sus rodillas demasiado, lo cual puede ser extremadamente cansado. Ésta puede ser una posición muy excitante, pero no tiende a producir menos satisfacción en el orgasmo que otras.

Posiciones sexuales con la mujer encima

Muchas parejas encuentran que ésta es una posición muy excitante, y le da a la mujer una buena oportunidad de alcanzar el orgasmo durante el coito. Además, esta posición puede dar a la mujer una sensación de excitación, control y poder durante el acto sexual. La aleja de la idea que es la pareja sumisa en el acto de hacer el amor, o que hacer el amor es algo que el hombre le “hace” a la mujer.

La mujer puede controlar la velocidad y la profundidad de hacer el amor, y experimentar una sensación de dominación sobre su pareja masculina. Para los hombres puede ser excitante ver los senos o nalgas de su pareja (dependiendo de si están frente a frente o no), y da a la mujer la oportunidad de iniciar el sexo y controlar la velocidad y el ritmo del sexo. Ya no es la pareja pasiva durante el sexo, la que pasivamente recibe los empujes del pene en su vagina. Renunciar así al control puede ser una buena experiencia para el hombre que tiene suficiente seguridad en sí mismo para no sentirse amenazado por el cambio de papeles.

Posición descrita con la mujer encima – posición básica con la mujer encima

El hombre se acuesta sobre su espalda mientras su pareja femenina lo monta. El movimiento de el está limitado por su peso, y ella puede controlar la profundidad de los empujes. Las dos personas pueden acariciar los senos, el clítoris, la espalda y las nalgas de ella, y ella puede acariciar el pecho, los brazos, y los testículos de él. La mujer puede mover sus caderas con un movimiento de empujar o rodar, y puede controlar el grado de estimulación que ofrece al hombre al limitar la medida en que ella puede subir y bajar de su miembro. Tomando todo en cuenta, es una posición bastante excitante con muchas posibilidades.

Posiciones sexuales Posiciones sexuales

Variaciones de la posición sexual con la mujer encima

La mujer se acuesta encima

Las sensaciones físicas aquí pueden ser intensas. La intensidad dependerá principalmente de qué tan cerradas mantiene sus piernas la mujer. Si se acuesta con sus piernas dentro de las del hombre y las mantiene cerca, el pene de el se apretará de tal manera que será difícil lograrlo en cualquier otra posición sexual, y aunque es probable que eyacule rápidamente, las sensaciones serán más fuertes para la mujer también. Para una mujer que le gusta la sensación de penetración y la sensación del pene de su pareja dentro de ella, esta es una experiencia poderosa.

Posiciones sexuales

Otras variaciones de posición sexual con la mujer encima

Las variaciones de la posición sexual con la mujer encima tratan del ángulo del pene en la vagina, y del hecho de que la mujer experimenta sensaciones diferentes cuando el hombre la penetra desde ángulos diferentes. Esto puede ser excitante también para el hombre, por supuesto, porque las posiciones diferentes estimulan diferentes partes de su pene y también ponen diferentes grados de presión en el. Una pareja puede divertirse muchísimo y ser muy juguetona al hacer experimentos con estas diferentes posiciones sexuales.

La mujer encima, pero no frente a frente.

Cuando la mujer se sienta encima de su hombre y luego se inclina hacia delante lo más cómodo posible, es probable que las dos personas reciban una intensa estimulación vaginal y de pene. Esto no es algo que será cómodo para todos los hombres, especialmente el hombre cuya erección es dura y recta y normalmente se erecta contra su estómago, porque su pene puede ser doblado de forma incómoda. Aún así, el sexo en esta posición puede ser muy estimulante para una mu