No soy un pastelito

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Por si no fuera suficiente tener que lidiar con la tristeza del rompimiento de mi noviazgo (en efectos prácticos, es un divorcio) tengo que asumir los costos de no poder corresponderle a Eva en su sentimiento. Aceptó que se le salió de control, pero en cuestión de sentimientos ¿qué tanto control podemos tener? El problema realmente creo que se centra en no privilegiar la amistad y lo que sí había por el dolor que implica asumir que lo que ella espera no sucederá, así que el rompimiento de la ilusión es demasiada razón para preferir poner distancia de por medio, cortar relaciones, huir simplemente.

Cada quien sabe lo que es capaz de resistir, habemos quienes parece que estamos hechos (y procuramos los medios) para sufrir resistiendo y habemos quienes simplemente sufrimos aunque la sola idea de creérnoslo nos pasma. Me acongoja que no haya podido ver algo muy positivo en lo que pasaba entre nosotros, como parecía asumir cuando en mi crónica del Zócalo me escribió que era mejor aún que, todavía después de haber compartido ese espacio sin conocernos, siguiéramos viviendo experiencias juntos.

No puedo ser tan duro pero evidentemente no estoy de acuerdo con su decisión y me molesta mucho que no se esfuerce por hacer a un lado su ilusión en pos de la amistad, ¿qué la amistad por sí misma no valdría la pena para sacar impulso y evitar el melodrama? Nunca le dije que yo esperaba otra cosa de lo que pasaba entre nosotros. Y le dije claramente las razones de por qué no ando con ella. Son varias. No es que sea mala persona, pero es contradictoria, egoísta, con un aire de altivez o indiferencia que cubre lo vulnerable que parece ser. Sólo está esperando el dardo que anticipadamente ella piensa que llegará. Y cuando siente el piquete cubre la retirada.

Es triste. Sólo hay una chica que en este momento me da la idea de que se le pueden decir las cosas de frente y no se dará el azotón emocional, ni hará un chantaje sentimental, ni se llenará de victimismo loable, ni yo seré un simple maltratador psicológico. Todo se resume a que no siempre somos lo que queremos y que no podemos dejar de empeñarnos en que, a pesar de equivocarnos, podemos mejorar como personas. Uno no puede dejar de creer eso de sí mismo. Y a pesar del dolor, más bien, precisamente por eso, sabe uno que es capaz de sentir y, por tanto, de mantenerse vivo.

Suerte, Ariadna.

2 comentarios sobre “No soy un pastelito

    yollotzin escribió:
    7 septiembre 2007 en 14:26

    TÁCTICA Y ESTRATEGIA

    Mi táctica es
    mirarte
    aprender como eres
    quererte como eres

    mi táctica es
    hablarte
    y escucharte
    construir con palabras
    un puente indestructible

    mi táctica es
    quedarme en tu recuerdo
    no sé cómo ni sé
    con qué pretexto
    pero quedarme en ti

    mi táctica es
    ser franca
    y saber que eres franco
    y que no nos vendamos
    simulacros
    para que entre los dos

    no haya telón
    ni abismos

    mi estrategia es
    en cambio
    más profunda y más
    simple
    mi estrategia es
    que un día cualquiera
    no sé cómo ni sé
    con qué pretexto
    por fin me necesites

    Mario Benedetti.

    Las mujeres siempre logramos lo que nos proponemos, eh ahí la razón de nuestra peligrosidad para el género masculino…Sin darse cuenta llegamos a tenerlos donde los queríamos.
    No importa si llegamos a eso de buenas o de malas, pero permanezcamos o nos alejemos conseguimos que nos necesiten.

    Encrucijada grave la de los varones… si nos usan nos lastiman, si nos preveen son cobardes… luego entonces que camino han de seguir con las damas… El sexo fuerte pasó de moda hace algunos ayeres, igualdad de género, más no de habilidad. Sed cautos y observadores es mi consejo… nunca confien al máximo en la sinceridad de una mujer. Miradla a los ojos, si lográn descubrir los misterios que guarda, sabrán que esa a la que ven es su dulcinea, si baja la mirada o se denota pérdida… entonces los pérdidos serán vosotros.

    Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

    El Principito
    Antonie de Saint-Exupéry

    Ariadna escribió:
    11 septiembre 2007 en 5:40

    Tu post me recordó a aquellas escenas que te conté de la peli eterno resplandor…, cuando Clementine escucha lo que Joel piensa realmente de ella…

    ya viste la peli? recuerdas la cara de ella?… así me sentí

    ni modo, dicen que la verdad no peca pero incomoda… aunque no me incomoda, pues el primer párrafo de mi descripción del blog o del hi5 dice lo que tú enfatizas… lo malo es la forma en que se dicen las cosas

    lo bueno, es saber qué es lo que piensas(o pensabas) de mi… ni modo

    alguna vez me preguntaste qué era lo que no buscaba en alguien que pudiera ser mi novio, creo que una de las cosas que no busco es que le incomode ese primer párrafo de mi descripción

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