Escribir y mis demonios

Posted on Actualizado enn


Vivir con alguien es intercambiar experiencias pero para ello debe haber algo en común. Cuando las diferencias son más grandes que las similitudes sólo queda la coyuntura resuelta con cierto pragmatismo.

Se supone que la finalidad de tener un blog es escribir con frecuencia de lo que uno tiene por expresar. El problema es ése, que las palabras vuelvan a cobrar sentido suficiente como para tener algo que escribir y desde hace un buen rato le hallo menos sentido a hablar de mí. Lo interesante es debatir. Aún en soliloquio. Pero eso sucede con la agilidad que proporciona pensar y elaborar frases que se plantean como silogismos. Deducir, inferir… El tiempo que lleva sentarse a escribir es ya letal para mí.

Para muchas personas, el blog sirve para hablar de lo que viven a diario, algo que puede resultar de hueva si no se tiene por lo menos cierta capacidad de ironía. Aún así, hablar de lo interesante que es comprarse unos zapatos no termina por ser un tema que impulse mi creatividad. Han sucedido eventos curiosos, viajes que no habría pensado hace meses (tan solo el hecho de salir de la ciudad ya es inusual), personas nuevas conocidas, todo ello debería ser razón para dar rienda suelta a la mano y escribir.

Pero no. No pasa. Tal vez porque todo se homogeneiza asentándose en una sensación permanente de irrelevancia, de aquí no pasa nada.

Si coges, bien, si no, también.

Si sales, bien, si no, también. A final de cuentas

si existes, bien, si no, también.

Tuve que redactar una autobiografía para la psicoterapia y la hice de la manera más mecánica y rápida posible. Tardé mucho en poder elaborarla y la hice bajo presión, sabiendo que tenía que hacerla, si bien sabía que no quería escribirla. Mi gusto por la precisión hizo difícil que cumpliera con el propósito de ser lo más escueto y concreto posible, transitar por los eventos más recordados de mi vida para concluirla y así cumplir con lo requerido.

Este texto y las otras dos entradas recientes los había escrito desde el lunes 5 y apenas hoy, 17, los estoy transcribiendo y subiendo al blog, qué caray…

Finalmente, me quedé en el momento que sucedió la unión con mi exnovia (la primera vez) y no pude seguir, me sentí extenuado, hasta la madre de recordar mi vida porque voy ligando los eventos sobresalientes con las penas, problemas o dificultades que se han suscitado.
Y eso es agobiante.

Tal vez tenga un plan inconsciente de autosabotaje. Tal vez haga todo lo posible para demostrar que no puedo ser feliz. Tal vez por eso nunca estoy tranquilo, soy tan irritable (con ayuda de los demás, claro) y cambio fácilmente, pero no inexplicablemente,  de humor. Tal vez por eso soy difícil de soportar en una convivencia continua. Tal vez soy asfixiante como el aire que nos envuelve.

Y tal vez
sólo tal vez
las personas que me soportan, con las que puedo contar, aún siguen conmigo. Tal vez me aprecian. Tal vez me hago necesario para ellos. Quizá sea algo positivo, una cualidad, un atributo aislado, un momento. Quizás me quieren.

Y tal vez por eso Karina ya no está conmigo,
ni quiere saber de mí.

hana-bi.jpg

 

Anuncios

Un comentario sobre “Escribir y mis demonios

    Edith Karina escribió:
    6 mayo 2010 en 15:46

    el tal vez
    deja un mundo de posibilidades a todas las personas que te QUEREMOS con letras mayúsculas. En mi tienes mi respeto,cariño y admiración. Eres y seras
    mi estrella del poliamor.

Escribe un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s