¿Qué es Zócalo•Desnudos?

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Vivimos en una sociedad acostumbrados a etiquetar y a cobrar identidad a partir de la pertenencia a las clasificaciones definitorias. Librarnos de esta costumbre resulta un proceso complejo, por lo menos para escoger las etiquetas en las que nos queremos insertar y redefinirlas a partir de nuestra propia experiencia de vida, en lugar de que sea la inercia social la que nos determine y constriña. No todos quieren realizar este proceso. En estos tres años, mi aprendizaje de vida me ha hecho desestimar cada vez más la necesidad de tener definiciones, pero noto que tal vez varios tengan la inquietud de tener claro un marco para el grupo.

Desde mi perspectiva, están en lo correcto quienes creen vehementemente que Zócalo•Desnudos es un grupo nudista y también quienes afirman lo contrario. Desde el comienzo del grupo se armó la primera polémica precisamente porque, inocentemente, asumí que todos los que estuvimos aquel 6 de mayo en el Zócalo estábamos a favor de la experiencia nudista, dado que fue un evento grato el de ese día. Sin embargo, hay quienes lo vieron como una cuestión excepcional en sus vidas e, incluso, hay quienes a pesar de haber estado desnudos no dejaron de ver a la desnudez social como un acto negativo. Quienes creyeron eso salieron del grupo en aquel entonces.

De los 137 miembros suscritos actualmente a ZD, 129 estuvimos presentes aquel día para la instalación en el Zócalo, de los cuales sólo 2 no estuvieron desnudos en la plancha, ya que una compañera estuvo en la organización y otro compañero no tuvo oportunidad de ingresar; los 8 restantes que no estuvieron en el Zócalo en esa ocasión, ingresaron al grupo porque han estado con nosotros en alguna de las reuniones donde hemos estado desnudos. Así que todos los que estamos en ZD hemos estado relacionados, aún sin conocernos, en alguna experiencia que ha implicado la desnudez, lo cual no vuelve nudistas a las personas, ya que el nudismo se asume, creo yo, a partir de que la persona manifiesta el gusto y el interés por convivir desprovisto de su ropa. Es en sí, un acto de apropiación y de liberación que implica un andamiaje emocional, el cual en ocasiones no ha sido previsto por quienes se lanzan a ello y que en otras ocasiones se hace a partir de la experiencia, no antes. Para otros, se trata de un proceso muy sencillo que refuerza procesos de vida ya recorridos.

Por ello, ZD es un grupo de personas que se asumen nudistas, de otros que no se dicen nudistas pero que se animan a hacerlo con nosotros y de varios más que no se identifican con el nudismo. Esta diversidad me parece sumamente interesante y el empeño ha sido que, a pesar de las diferencias en los puntos de vista, podamos convivir y equilibrar nuestras opiniones en aras de una construcción colectiva.

Mi objetivo al contactar a todos los zocaleros posibles era la de mantener la comunicación por medio de la virtualidad y la de conocer y convivir en persona, por medio de reuniones de todo tipo, a los seres que se encuentran detrás de cada monitor. Basados en esto, las posibilidades de interacción me parecen infinitas, la única limitante somos nosotros mismos. Con el paso del tiempo, he notado que hay personas que se sienten muy a gusto solamente como lectores de este foro, así como quienes ni siquiera leen los correos y los que, en la medida de nuestros tiempos, nos damos la oportunidad de leer, opinar, disentir, proponer y/o asistir. A mí me encantaría seguir conociendo y conviviendo con las personas que radican, por lo menos, en el Área Metropolitana de la Ciudad de México.

Viéndolo en perspectiva, creo que ha sido sumamente interesante que hemos podido realizar reuniones nudistas, tertulias literarias, excursiones, comidas, festejos y otros tipos de reuniones. Al ser un grupo que no se reduce a un tema, cabe la oportunidad de hablar de cualquier aspecto de la vida, lo cual por lo menos para mí resulta estimulante, conocer no sólo cómo son físicamente los otros zocaleros, sino también como piensan, sienten y viven, a través de las coincidencias y también de los debates.

En el grupo he asumido dos riesgos: el primero, relativo al desgaste que puede implicar las relaciones interpersonales entre los miembros del grupo, que dependen de que las personas se lleven bien entre sí o se enemisten. Alguien al principio me sugirió que prohibiera que se dieran los noviazgos al interior del grupo, lo cual me parece que es algo que no se debe ni se puede coartar. A veces no tenemos las herramientas para resolver nuestras diferencias de la forma menos áspera, pero sin duda cabe la facultad de que se tejan vínculos de afecto y de empatía entre quienes conformamos el grupo, lo cual es una construcción que posibilita la colectividad.

El segundo, tiene que ver con la no moderación de los mensajes, ya que algunos podemos encontrar la forma para hilar nuestras ideas y externar argumentos, mientras otros escribimos impulsivamente, alimentados más por la emoción que por el razonamiento. La moderación de los mensajes permite filtrar aquellos correos que vayan en contra de lo que se ha pretendido no fomentar en el foro, pero también implica el juicio sesgado de quienes tenemos el encargo de aprobarlos o rechazarlos.

Para mí, ZD es un grupo como la vida cotidiana misma, conformado por singularidades muy diferentes, nutrida de una diversidad que permite la confluencia en las posibilidades de encuentro, en el que cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de sus actos y de su habla, por lo que mi apuesta ha transitado sobre el hecho de que seamos cada vez más conscientes de las posibilidades de cómo nos comunicamos que sobre un paternalismo vertical que dicta y que provee seguridad y protección. Sin duda, mi experiencia participando de estructuras horizontales, proporciona por lo menos alguna visión de cómo la responsabilidad y la reflexión individual nos pueden conducir a un camino de respeto grupal. Respeto, no tolerancia, es lo que creo que cualquier miembro puede aportar y recibir en todo entorno donde se desenvuelva.

Cuando aprendemos a manejar nuestras emociones, hallamos también las herramientas para encontrar los puntos de contacto y evitar las confrontaciones que pueden producir desgaste. Creo importante no perder de vista que un grupo también se nutre de las diferencias, dado que la polémica y el debate no son iguales a pelea o argüende, sólo que estamos tan poco acostumbrados, como sociedad, a la autocrítica que cualquier cuestionamiento que nos confronte nos puede parecer violento y hasta agresivo. Desearía que podamos modificar esto y ver como una oportunidad los planteamientos que nos lleven a identificar, como un ejercicio individual, por qué y cómo estamos en ZD y en el mundo.

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2 comentarios sobre “¿Qué es Zócalo•Desnudos?

    Iván Brondo escribió:
    22 mayo 2013 en 23:52

    Me encanta tu claridad, honestidad, propuesta, enfoque, voluntad, madures y la inovación y aportación que haces al mundo, pero sobre todo, me guto mucho ver mis pies en esa fotografía.

      Julio César Jerez respondido:
      24 mayo 2013 en 20:50

      Qué bueno que te animaste a leerlo, Iván. Y yo creo que aquí también aparecen mis pies, lo malo es que no estoy seguro, ¡ups, esta memoria! Saludos 🙂

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